La polenta es un plato clásico italiano, ideal para aquellos que buscan una receta rápida, reconfortante y versátil.
Esta crema, originaria del norte de Italia, se puede disfrutar tanto como plato principal como guarnición, acompañada de ingredientes como verduras, quesos o una buena salsa.
En esta receta, aprenderás a hacer una polenta cremosa y sin grumos, utilizando un truco especial que garantiza el resultado perfecto.
Receta de Polenta Cremosa
Disfruta de una polenta suave y deliciosa, perfecta para complementar tus comidas o ser la estrella de tu mesa. Calorías: 300 Kcal/100 g

- Preparación
- 5 min
- Cocción
- 25 min
- Total
- 30 min
- Raciones
- 4
- Plato:
- Plato principal
- Cocina:
- Internacional
- Palabras clave:
- harina
Ingredientes
- 4 a 4 ½ tazas de agua cantidad dividida
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 taza de polenta molida a la piedra
- ½ cucharadita de sal marina ajustable al gusto
Preparación
- Preparar la polentaPreparar la polenta: Coloca la polenta en una licuadora y pulsa hasta que quede lo más fina posible. Toca la polenta con las manos para asegurarte de que no queden grumos grandes.
- Hervir el aguaHervir el agua: En una olla profunda, lleva 3 tazas de agua a ebullición a fuego medio.
- Añadir la polentaAñadir la polenta: Tamiza la polenta y agrégala al agua de manera gradual y en forma de lluvia, removiendo constantemente para evitar grumos.
- Cocción: Añade una taza extra de agua y cocina a fuego bajo, removiendo con frecuencia durante unos 15 minutos, hasta que la mezcla esté cremosa y sin grumos.
- Sazonar y reposarSazonar y reposar: Retira la olla del fuego, agrega la sal marina y el aceite de oliva, y mezcla bien. Deja reposar unos minutos antes de servir.
Utensilios
- olla
Información nutricional
Por ración
- Calorías
- 300 kcal
- Tamaño de la ración
- 100 g
Notas
Si la polenta queda muy espesa, añade media taza de agua antes de retirarla del fuego, ajustando hasta conseguir una textura suave y cremosa.
Consejos y Trucos para una Polenta Perfecta

- Tamizar la polenta: Una vez molida, tamiza la polenta antes de agregarla al agua para asegurar una textura más suave y cremosa, eliminando cualquier grumo restante.
- Incorporación gradual: Añade la polenta al agua de manera gradual y no de golpe. Remueve constantemente para que no se formen grumos y logres una textura perfecta.
- Ajuste de consistencia: La polenta se endurece un poco al enfriarse; si necesitas una consistencia más suave, añade un poco de agua o caldo y caliéntala nuevamente antes de servir.
Esta receta de polenta es ideal para esos días en los que necesitas una comida rápida y sabrosa. ¡Atrévete a probarla y disfruta de una crema deliciosa y reconfortante en tan solo unos minutos!
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